Hay lugares que nos sorprenden ofreciéndonos singularidades propias, irrepetibles, fuera de lo común. La ruta de hoy por el espectacular desfiladero del Congosto de Entremón y la fortaleza religioso-defensiva de Samitier, nos ofrece un auténtico y vertiginoso escenario natural, imprescindible de visitar.
DISFRUTANDODELCAMINO
Dentro del excepcional patrimonio geológico de Sobrarbe, se encuentra el Espacio del Geoparque en Ainsa, un enclave importante del paisaje de Sobrarbe. Hoy nos adentramos en este espacio, para enlazar dos interesantísimas Georutas, en las que disfrutaremos de un espectáculo visual y un componente histórico-medieval importantísimo.
En la primera, una senda recorre un estrecho cañón, flaqueado de rocas que se elevan más de 400 metros sobre el cauce del río. Se trata del Congosto de Entremón, un espectacular desfiladero entre montañas recorrido por el río Cinca entre los embalses de Mediano y El Grado. La senda coincide también con un tramo del GR 1 y del Camino de Santiago en Sobrarbe y en gran parte con la senda ornitológica de El Entremón. Hasta no hace muchas décadas era un difícil y peligroso paso de rápidos que debían atravesar los navateros.

Congosto de Entremón, cañón excavado por el río Cinca flanqueado por escarpes de roca caliza sobre las que se encuentra el visible Castillo de Samitier
Precisamente con vistas extraordinarias al embalse de Mediano, enlazaremos con la siguiente ruta, que nos aúpa la ermita y castillo de Samitier, situados uno junto a la otra en lo alto de una vertiginosa atalaya natural sobre el estrecho del Entremón y con el río Cinca casi 400 metros bajo ellos que ofrecen vistas espectaculares de Cotiella, Peña Montañesa, macizo de Monte Perdido y el embalse de Mediano.

Vertiginosa panorámica de la ermita y Castillo de Samitier, en el filo del acantilado
Descripción del recorrido
La ruta comienza en el bonito pueblo de Ligüerre de Cinca, 486m. Nuestro objetivo será llegar al puente sobre el Cinca, donde comienza el Congosto de Entremón situado entre el embalse de El Grado y el de Mediano. Un sendero trazado por la margen orográfica del río, en parte tallado en la roca y que atraviesa pedrizas y bosques de tipo mediterráneo nos lleva hasta la presa de Mediano. Con extraordinarias panorámicas del embalse y el Pirineo, en la lejanía, la cruzamos, caminando por asfalto en dirección oeste.
Después de 2,5 kilómetros desde la presa, llegamos a un desvío del que sale una pista hasta el conjunto religioso-defensivo de Samitier, situado en lo alto de un risco con paredes verticales que se desploman hacia el fondo del río Cinca. Un escenario vertiginoso, sobre el Congosto de Entremón y embalse de Mediano, ideal para observar las aves propias de los roquedos. La vuelta a Ligüerre, visitando primero la torre medieval del Castillo Moro, la hacemos por una pista que, en dirección sur, nos lleva por el perfil de la sierra de Samitier, bajo el tendido eléctrico, hasta enlazar con el GR1 cerca de Ligüerre.
Mapa y Perfil

Sobre el mapa el recorrido circular, en color rojo

Perfil de la ruta
Nuestra ruta
Ligüerre de Cinca
Ligüerre de Cinca, situado en la provincia de Huesca, pertenece al municipio de Abizanda, en la comarca de Sobrarbe, pueblo que quedó despoblado por la construcción del embalse de El Grado, allá por el año 1960, pero que ha sido recuperado con respeto al lugar donde vivían sus antiguos habitantes para uso turístico. Lugar pequeño y tranquilo pero situado en un punto estratégico a corta distancia de Aínsa y del Pirineo más espectacular como el Parque Nacional de Ordesa, Valle de Pineta, Cañón de Añisclo, Alquézar, el Somontano y la Sierra de Guara.
Comenzamos la ruta en este bonito pueblo de Ligüerre, donde tomamos el GR 1, en dirección norte hacia el Congosto del Entremón, en su etapa entre el Mesón de Ligüerre y Tierrantona y coincidente con un tramo del Camino de Santiago del Sobrarbe. Un sendero que discurre cerca de las orillas del embalse de El Grado nos lleva a la carretera de La Fueva donde en pocos metros llegamos al puente sobre el Cinca, donde tenemos una magnífica vista del desfiladero y los paredones rocosos donde se asienta el Castillo de Samitier.

09:39 Punto de salida desde Ligüerre

10:06 Aguas abajo del Congosto de Entremón, el cauce del Cinca se represa en el embalse de El Grado

10:07 Inicio del Congosto del Entremón desde el puente sobre el Cinca.
Congosto de Entremón
Nada más pasar el puente, vemos un espacio de aparcamiento que cuenta con varios paneles informativos que explican aspectos relacionados con el Entremón y con un panel informativo del Geoparque de Sobrarbe. Seguimos por la carretera un centenar de metros cuesta arriba, hasta que vemos el poste que indica que comienza la ruta “GR 1 Congosto del Entremón y ruta ornitológica”. Allí nace la senda que comienza subiendo para ganar altura sobre la carretera y enseguida se dirige hacia el cañón, que recorreremos por su vertiente izquierda, aguas arriba. Un recorrido ideal para observar las aves propias de roquedos donde varias mesas y paneles interpretativos nos ayudarán a identificarlas.

10:11 Espectaculares escarpes en el Congosto del Entremón, desde el punto informativo
La profundidad y estrechez del cañón bajo las paredes rocosas hacen que el track pierda en muchas ocasiones la señal del GPS. Metidos en el desfiladero, llegamos a un saliente donde echamos la vista atrás y vemos el puente sobre el Cinca, el embalse de El Grado y más lejos, Ligüerre de Cinca, lugar de comienzo de nuestra ruta.

10:18 Preciosa estampa del embalse de El Grado y Ligüerre
El cañón en épocas pasadas, constituía un paso estratégico para acceder a Sobrarbe por la ribera del Cinca, que era fundamental vigilar. Sobre nuestras cabezas, vemos la silueta del castillo y ermita de Samitier, construidos en el siglo XI, en el filo del escarpe del cañón, que son buen reflejo de ello.

10:23 En lo alto de los escarpes, la ermita y el castillo de Samitier, colgados sobre el vacío
Cueva de las Palomas
Al poco de adentrarnos en el cañón, hay un panel de la ruta ornitológica, donde vemos al otro lado del río, la Cueva de las Palomas que como dice el cartel, más que una cueva es una oquedad utilizada como refugio por muchas aves rupícolas. Vemos otras cavidades y cuevas en la zona, que fueron habitadas tiempos atrás por el hombre prehistórico cuando acudía al río y al cañón a cazar y pescar.

10:29 Cueva de las Palomas (izquierda) y otra cueva similar, aunque más pequeña a su derecha
Seguimos caminando por la senda que discurre por el escarpe izquierdo del cañón. Nos acercamos a un tramo en el que la senda está tallada en la roca. Se trata del «paso de la Media Caña» y es el más aéreo de la ruta.

10:30 Tramo más vertiginoso del recorrido, pero que se pasa sin dificultad
Paso de la Media Caña
Llegamos a un paso excavado a modo de «faja«. Este tramo de senda colgada sobre el río, está equipado con sirga y peldaños metálicos que nos ayudan a superarlo con mayor seguridad. Es sencillo de cruzar, pero puede ser un problema para personas con vértigo.

10:50 Paso de la Media Caña sobre el río Cinca

10:50 Camino inverosímil ganado a pico en las rocas

10:51 Paso de la Media Caña, sencillo pero delicado para personas con vértigo
Tras el espectacular paso de la Media Caña llegaremos a otro paso equipado con cuatro grapas adosadas a la pared para las manos y unos apoyos para los pies que nos ayudan a superar un paso sencillo que, en realidad se podría pasar sin ellas, pero lo facilitan y evitan un posible resbalón.
Enseguida, este paso da entrada a un pequeño bosquete mediterráneo de encinas, robles, algunos madroños, sabinas, enebros… Aquí, la vegetación recoge la humedad propiciando un micro-hábitat que permite acoger a las pequeñas aves. Es fácil oír su canto en este tramo, no en vano, se trata de una ruta ornitológica.

10:57 Bajo nosotros discurre el río Cinca, encajado más de 400 metros entre la parte más alta de los escarpes y el lecho del río.
En algunos tramos, cuando la vegetación nos lo permite, vemos junto al río la altura que a veces alcanza. Al situarse aguas abajo de la gran presa de Mediano, la dinámica del río está totalmente condicionada por la regulación del caudal.

11:00 El Cinca, encajado entre paredes
Seguimos el camino teniendo que atravesar varias pedreras. Alcanzamos un mirador natural donde vemos, en el fondo del cañón, la presa de Mediano.

11:07 Con vistas a la presa de Mediano el congosto se abre un poco obteniendo una amplia y preciosa visión

11:10 El Cinca encajonado en el cañón
Continuaremos por la senda que, poco a poco va descendiendo, hasta que llegamos casi hasta el nivel del río. Unos postes (4,2 km, 468 m), indican el final del desfiladero y de la ruta ornitológica, recordando que se atraviesa una zona importante para las aves, por lo que no debe abandonarse la senda ni hacer ruido, especialmente en la época de nidificación y cría de las aves que abarca desde diciembre a mayo.

11:20 Poste de final de ruta ornitológica
Tras una fuerte pendiente por una pedrera, equipada con peldaños de madera llegamos a la carretera de acceso a la presa, por la que atravesaremos los túneles de la central. En nuestra ruta, en el primero, que es el más largo y hace una curva a izquierdas, no había iluminación. Aconsejamos llevar frontal o linterna porque se camina a ciegas).
Cruzamos otro muy corto y un tercero que tiene una caseta de ladrillo justo a la izquierda en la boca de entrada. En estos dos últimos, no se necesita iluminación y tras cruzarlos, se llega a la presa, donde a nuestra derecha veremos unas escaleras para llegar a lo alto de la presa o seguir el GR, que te lleva también, a la parte superior.


11:30 Entrada y salida del primer túnel
Al llegar a la parte superior (4,8 km, 507 m), abandonamos el GR 1 que prosigue por la derecha junto a las orillas del embalse y se dirige hacia la localidad de Palo. Desde aquí, vemos asomar la torre de la iglesia de Mediano, pueblo que dio nombre al embalse y que fue inundado en 1969.

11:49 Vista desde la presa de Mediano, donde asoma el campanario de la iglesia y a la derecha el anticlinal de Mediano
Presa de Mediano
La presa de Mediano recoge las aguas del río Cinca poco después de que se le haya unido el Ara. Tiene una capacidad de alrededor de 440hm3 y el agua es utilizada para producción hidroeléctrica y riego, y también como embalse de regulación del embalse de El Grado, ubicado aguas abajo.

11:50 Paisaje visual espectacular en contradicción con las secuelas inherentes al agua embalsada que anego la localidad y la memoria de Mediano
Ahora toca pisar el asfalto durante 2,5 kilómetros en dirección a la carretera A-138 que discurre entre Barbastro y Aínsa. 800 metros, después, alcanzamos una curva a izquierda donde obtenemos unas maravillosas panorámicas del entorno.

12:07 La torre de la iglesia de Mediano asomando sobre el agua con el embalse prácticamente lleno
Poco antes de alcanzar la A-138, nace a la izquierda la pista (7,3 km, 541 m), que se dirige hacia la ermita de Santa Waldesca y hacia el castillo de Samitier y la ermita de los santos Emeterio y Celedonio. La pista va ganando altura entre pinares y monte bajo mediante diversas curvas cerradas. Dejamos a la derecha los desvíos a Samitier y realizando varios atajos a la pista llegamos a la ermita de Santa Waldesca (9,7 km, 773 m).
ERMITA DE SANTA WALDESCA
La ermita está dedicada a Santa Waldesca para pedir protección contra las tormentas. Data de primera mitad del siglo XVI y se restauró en los años 1996-97 que se encontraba abandonada y en ruinas.


13:18 Ermita de Santa Waldesca
Tras una breve visita, continuamos por detrás de la misma por otro atajo alcanzando la pista que seguimos por la izquierda hacia la ermita y el castillo de Samitier. Por de la derecha la pista nos llevaría directamente al cordal y al Tozal Corona. Antes de alcanzarlos, se van abriendo magníficas vistas del embalse de Mediano, de Peña Montañesa y Cotiella y del macizo de Monte Perdido, aunque ahora lo vemos medio tapado por las nubes. Esperemos que arriba desde el castillo, tengamos incluso mejores vistas.

13:28 Torre de la iglesia románica de Mediano, asomando en el embalse homónimo
Continuamos por la pista hasta llegar a un collado (9,9 km, 819 m), al pie del alto escarpado que sustenta ermita y torre donde ya tenemos buena vista de ellas y de las que sólo nos separa un repecho final. Un panel informativo explica cuándo se construyeron la ermita y el castillo, declarados Bien de Interés Cultural.

13:28 Collado, al pie de la ermita, junto a un panel que explica el origen de la misma
ERMITA DE SAN EMETERIO Y SAN CELEDONIO
Desde el collado subimos hacia la puerta de la ermita de San Emeterio y San Celedonio (La entrada original era por la ventana que se observa sobre la actual puerta de acceso). De planta rectangular con tres naves y tres ábsides, el comienzo de su construcción, a la vez que la torre, fue por los años 1030-1040, formando un conjunto religioso-militar de gran valor histórico y pieza clave defensiva y de vigilancia.


13:33 Ermita de los Santos Emeterio y Celedonio.
Justo desde la puerta o incluso desde el otro lado de la ermita (tras cruzarla) tendremos unas vistas espectaculares, se mire donde se mire. Desde aquí destaca, el final del congosto del Entremón, cañón fluvial que acabamos de realizar. Se aprecia al fondo la cola del embalse de El Grado.

13:34 Abajo el final del congosto del Entremón
Para llegar al castillo, pasaremos por el interior de la restaurada ermita saliendo por una preciosa puerta donde justo sobre la cresta escarpada, aparecen sus ruinas.


Castillo de Samitier
De esta forma, nos acercamos a la cima del escarpe donde se encuentran, colgadas sobre el abismo, las ruinas de esta fortificación en forma de torre hexagonal y cima de la ruta. Casi mil años han pasado desde el inicio de la construcción de este conjunto religioso y defensivo por Ramiro I (primer rey de Aragón) en plena reconquista. Para acceder a su interior, es necesario acercarse mucho al escarpe que con cuidado se pasa, pero puede ser un problema para personas con vértigo.
Desde las ruinas del castillo de Samitier, las vistas panorámicas sobre el embalse de Mediano con la torre-campanario de la iglesia asomando, Peña Montañesa y con los Pirineos al fondo, son espectaculares

13:36 Embalse de Mediano, que recoge las aguas del río Cinca poco después de que se le haya unido el Ara

13:37 Ruinas del Castillo de Samitier

13:38 Triple ábside de la ermita y Tozal Corona, desde el Castillo

13:40 Interior del Castillo

13:41 Entre las ruinas del Castillo, vemos la presa apoyándose sobre el comienzo del Entremón

13:41 A nuestros pies se sitúa el embalse y a la derecha vemos las capas inclinadas del anticlinal de Mediano
En la siguiente foto, con el río Cinca casi 400 metros bajo nosotros, vemos el paso de la Media Caña en la senda del congosto del Entremón y arriba, al fondo, el Tozal de Santa Bárbara.

13:41 Cañón de Entremón, desde el Castillo
Un lugar extraordinario para disfrutar del paisaje, pero tenemos que reanudar la marcha hacia Ligüerre. Regresamos junto al panel situado en el collado y en lugar de volver a la cercana bifurcación de la subida y seguir la indicación de 3,3 km a Ligüerre, decidimos ascender primero a la torre medieval del “Castillo Moro” que formaba parte de la misma línea defensiva que la ermita y castillo.
Castillo Moro
En el promontorio, 849 m, donde se asientan las ruinas de esta torre de planta semicircular (Castillo Moro), dos torres de un tendido eléctrico que se extiende por el perfil de la sierra, afean sin ningún tipo de consideración el lugar desde el que se obtienen impresionantes panorámicas.

13:59 Extraordinaria panorámica del embalse y el conjunto de Samitier

14:02. Desde la torre Moro, la fortaleza religiosa-defensiva de Samitier en el filo mismo del acantilado

14:04 Ermita y Castillo de Samitier

14:07 Castillo Moro
Posteriormente, tras la breve visita, bajamos al collado del cordal donde enlazamos con la pista que nos llevará hacia Ligüerre (3,1 km hasta Ligüerre).

14:04 Pista en el collado del cordal hacia Ligüerre y sobre la sierra el tendido eléctrico
Prácticamente bajo el tendido eléctrico, seguimos la pista durante un kilómetro en dirección sur, dejando a la derecha el Tozal Corona o Peña Magdalena, 878 m y enlazando con un pedregoso sendero que desciende hasta enlazar junto a la carretera entre Ligüerre y Mesón de Ligüerre con el trazado del GR 1.

14:18 Desde la pista echamos la vista atrás sobre el emplazamiento espectacular de la ermita y castillo

14:22 A orillas del embalse de El Grado, Ligüerre

14:38 Farallón del Tozal Corona

15:04 Llegando a Ligüerre
Rodeados de un paisaje espectacular y combinando en la misma ruta, historia y cultura, no se puede pedir más. Completísima excursión en la que cualquiera de las dos partes de la ruta, bien diferenciadas, merecen, de por sí, una visita.
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