Pasarelas de Valloré

Pasarelas de Valloré

En pleno corazón del Maestrazgo turolense, se encuentra el Estrecho de Valloré, un magnífico desfiladero bañado por las aguas del río Guadalope situado en las cercanías de Montoro de Mezquita, muy cerca de Villarluengo. Entorno natural impresionante, rodeado de inmensas paredes verticales y formaciones geológicas, donde vamos a descubrir, gracias a los casi 200 metros de pasarelas instaladas a lo largo del recorrido este bello y oculto espacio disfrutando de la naturaleza.

Dado el corto recorrido de esta interesante ruta, hemos decidido realizar primero una circular muy sencilla por los alrededores de Montoro de Mezquita, -nuestro punto de partida y llegada- que tiene como punto de interés la ermita de San Pedro. En esta ruta que transita en buena parte por la senda que seguían los vecinos de Pitarque en su romería a la ermita, descubriremos un precioso paisaje compuesto por prados abancalados delimitados por cerradas de piedra seca, por choperas y salpicado por noqueras centenarias.

Posteriormente, tras atravesar de nuevo el pueblo, haremos la pequeña circular, conocida como la “Pasarelas de Valloré”, en la que cruzaremos, entre las grandes paredes del Estrecho, las famosas pasarelas y subiremos hasta el magnífico Mirador de Valloré, para contemplar la estrecha garganta. En el acceso al mirador, se pasa por una zona equipada con grapas, que, aunque no tiene gran dificultad, se requiere prestar atención. El paso es algo aéreo y no es muy recomendable para personas con vértigo.

Cómo llegar

Enlace por si queréis ver en Google Maps, «Cómo llegar a Montoro de Mezquita«, punto de partida de nuestra ruta.

Índice

  1. MAPA DE LA RUTA
    1.1. Perfil de la ruta
    1.2. Nuestra ruta «Ermita de San Pedro y Pasarelas de Valloré», en Wikiloc
    1.3. Ver ruta en 3 dimensiones
  2. NUESTRA RUTA
    2.1. Inicio en Montoro de Mezquita
    2.2. Cartel PR-TE 9
    2.3. Ermita de San Pedro
    2.4. Montoro de Mezquita
    2.5. Pasarelas de Valloré
    2.6. Mirador de Valloré
  3. OBSERVACIONES

Mapa de la ruta

Podéis ver el mapa y perfil de la ruta, así como también, descargar el track con los puntos de referencia (waipoints) que hemos creado en Wikiloc y ver la ruta en un vídeo interactivo en 3D.

Perfil de la ruta

Nuestra ruta «Ermita de San Pedro y Pasarelas de Valloré», en Wikiloc

Para descargar el track de la ruta, hacer clic en el símbolo de Wikiloc.

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Ver ruta en 3 dimensiones

Ver ruta interactiva

Qué bonito es cuando la naturaleza te sorprende y te puede ofrecer en un mismo día paisajes tan distintos, igual tienen algo que ver las hadas.

disfrutandodelcamino
Inicio en Montoro de Mezquita

Pequeña pedanía de Villarluengo, perteneciente al Geoparque del Maestrazgo, un espacio con rincones y enclaves espectaculares como los famoso Órganos de Montoro, las pinturas rupestres del Cantalar y estrecho de Valloré, que hoy visitaremos.

Iniciamos la ruta desde el aparcamiento situado en las afueras de la pequeña localidad de Montoro, enclavada en un lugar excepcional, viendo pasar a sus pies las mansas aguas del Guadalope. Cruzamos la primera calle que hay a mano derecha en busca del sendero PR-TE 9. En la entrada de la localidad, hay un cartel indicador (PR-TE 9) que nos aproxima a la parte alta del pueblo y, frente al antiguo obrador, se desvía a la izquierda dejando el pueblo.

Montoro de Mezquita

Abandonamos el pueblo por una pista forestal, que seguiremos siguiendo las indicaciones del PR-TE 9. El sendero asciende entre bancales bajo un bosquete de rebollo con prados y bloques desprendidos.

Dejamos atrás el pueblo

Continuamos por ella, ganando altura. Cuando llevamos 1,2 kilómetros, abandonamos la pista en un cruce señalizado y seguimos a la derecha por un bonito sendero entre carrascos y enebros, hacia el Risco de Peñarroya, 1221 m. Atravesaremos el barranco de la Carrera entre prados y espinos.

Por el sendero ente carrascas, arcel y pinos royo y negral

Enlazamos de nuevo con la pista que habíamos dejado (2,5 km, 1205 m). A la izquierda, la formidable pared calcárea de Peñarroya. De frente, un antiguo corral. Seguimos por la derecha por la pista, coincidente con el PR-TE 9, que enseguida abandonamos tomando un sendero a modo de atajo de la pista.

Corral

Masada de Hoya Serval

Poco antes de la masía (2,9 km, 1201 m), tras cruzar el barranco de San Pedro, dejamos el sendero PR-TE 9 que se dirige hacia Pitarque. Un poste señalizado, nos marca la dirección a seguir hacia la ermita y Montoro. Poco antes de superar el collado queda una fuente y, enseguida se llega hasta la masada de Hoya Serval, núcleo de masías que llegó a tener escuela propia.

Ruinas de varias masías abandonadas

A la altura de la masía tomamos un sendero que desciende por el barranco de San Pedro, pasa por un abrevadero y llega de nuevo a la pista que ya no la abandonaremos hasta la ermita de San Pedro de la Roqueta. Un kilómetro antes de llegar (aproximadamente), llegamos a un cruce señalizado con las primeras vistas de la ermita y donde enlazamos con el PR-TE 9 que continúa por la derecha hacia el “Hostal de las Truchas” y “Villarluengo”.

Vista de la ermita de San Pedro de la Roqueta

Ermita de San Pedro

Enclava entre peñascos, de ahí su apellido, llegamos a la bonita ermita de San Pedro de la Roqueta (7,4 km, 979 m). Su origen es bastante antiguo, de estilo barroco y de pequeñas dimensiones. Está construida en mampostería y es de planta rectangular, de una sola nave. Los vecinos de Villarluengo, Pitarque y Montoro, acuden en romería, todos los años, el sábado más cercano a San Marcos.

Ermita de San Pedro

Cartel de la historia la romería a la ermita

La ermita junto a la Rocha de San Pedro

Aprovechamos este agradable lugar para reponer fuerzas. El descenso hasta Montoro, se realiza por un bonito camino empedrado, con bastante pendiente, hasta enlazar con una preciosa senda. Ya pronto vemos el Guadalope, con su bosque de ribera y su estrecho valle. El sendero pasa entre una pared caliza y un precipicio, en una umbría poblada por un frondoso pinar negral con rebollo y arce.

Vemos la carretera que desemboca en la A1702 y al fondo, Montoro

Montoro de Mezquita, más cerca

Ya cerca del río prosperan unos huertos que acompañan hasta el propio pueblo. En uno de ellos, vemos el “bosque de hadas”, donde se creó un recorrido que permite a los niños aprender a respetar el ecosistema de forma divertida, en definitiva, es un espacio para conectar con la naturaleza.

Puerta de acceso al Bosque de hadas

Curioso cartel de bienvenida

En 500 metros, llegamos a Montoro, cruzamos su caserío por la calle Mayor y sin descanso, proseguimos con la segunda parte de nuestra ruta, la segunda circular, la que más expectativas nos crea y la que nos ha traído hasta aquí.

Montoro de Mezquita

Desde la parte alta de las eras, en las afueras del pueblo, zona con aparcamiento, fuente, barbacoas y juegos infantiles y donde hay varios paneles informativos sobre el entorno y opciones de varias rutas, salimos por una pista pavimentada hacia la izquierda. Un cartel nos indica la ruta. El PR TE-10 “a las pasarelas” y PR TE-81 “la circular”.

Avanzamos hasta encontrar un cruce señalizado, 9,4 km, inicio de la circular que combina pasarelas por el cauce del Guadalope con el ascenso/descenso por la zona del mirador, ofreciendo vistas espectaculares del desfiladero de los Estrechos de Valloré. Por la izquierda el PR-TE-81, da la “Vuelta por el Mirador de Valloré” y por la derecha, el PR-TE 10, se dirige hacia los “Estrechos de Valloré / Pasarelas”, opción que tomamos, aunque se puede realizar en ambos sentidos. Desde este punto, ya tenemos una espectacular vista del Estrecho y de las escarpadas paredes que lo forman.

Poste de inicio y fin de este tramo de la circular a la ruta propia de las pasarelas

Dejando a la izquierda el desvío que sube hacia el mirador, descendemos de forma acusada hasta alcanzar el lecho del río Guadalope, justo a la altura de un puente. En menos de un kilómetro llegamos al comienzo de la senda fluvial de las pasarelas del Estrecho de Valloré.

Pasarelas de Valloré

Sin cruzar el puente, avanzamos por el sendero que transcurre por la margen derecha del Guadalope. Enseguida llegamos al inicio de las pasarelas, unas instalaciones bien equipadas que nos facilitan el paso por el interior del desfiladero durante unos doscientos metros. Un espectacular paseo fluvial, entre estas altas paredes verticales, que es merecedor del viaje que hemos realizado para llegar hasta aquí.

Vista de los primeros tramos de las pasarelas

Pasarelas de Valloré

Tras estos doscientos metros de paseo fluvial por el río a su paso por Montoro, se accede al valle donde comienza el segundo estrecho y el río Guadalope se abre paso por el lugar más angosto de todo su recorrido. Se puede continuar, a lo largo de 23 kilómetros hasta la localidad de Aliaga, gracias a la instalación de pasarelas en varios tramos del río. Un entorno natural impresionante, que comprobamos en nuestra ruta Aliaga-Hoz Mala, pasando por la presa de Aldehuela y el Molino de la Tosca.

Más adelante, cuando llevamos 10,6 km, un poste indicador nos dirige por la izquierda para seguir la “Vuelta al Mirador de Valloré”. Abandonamos el Guadalope para adentrarnos en el barranco. En el ascenso hasta el mirador, pasaremos que un tramo escarpado de pared, equipado con sirgas y grapas que nos ayudan a superar el ascenso y el paso por zonas aéreas. Aunque las sirgas y grapas facilitan el paso, es una ruta no apta para personas con mucho vértigo debido a la exposición y los tramos aéreos, tanto en la subida como en la bajada del mirador

Tramo con sirga

Mientras subimos contemplamos esta espectacuñar panorámica del estrecho

Pasamanos en la pared rocosa

Vista desde arriba

Mirador de Valloré

Tras superar el paso equipado, alcanzamos el mirador natural sobre el Estrecho de Valloré 11,5 km, 1035 m) situado sobre el peñasco. Magnífico balcón para disfrutar de este valle escondido y de los paredones rocosos sobre el río Guadalope.

Mirador de Valloré

En el mirador

Otra desde el mirador

Al asomarnos al otro lado, para iniciar el descenso, vemos muy abajo, el desvío y Montoro. El comienzo del descenso es vertiginoso, aéreo, pero bien equipado con sirgas y grapas que ayudan a superarlo fácilmente. Tanto este tramo como el resto del descenso es aéreo y aunque está protegido con sirgas y clavijas hay que bajar con precaución y mucho cuidado.

Clavijas de descenso

Tramo de clavijas, na vez superadas

Muy abajo, queda Montoro de Mezquita

Vista de Montoro

Pegados a las rocas, bajamos con cuidado hasta alcanzar el cruce señalizado por el que nos hemos desviado a las pasarelas. Ahora seguimos por la derecha en dirección a Montoro, para llegar por el mismo camino hasta el aparcamiento.

Las sirgas nos ayudan en la ascensión rocosa

Vista de la escarpada subida desde arriba

Sendero aéreo pero bien equipado

Mirando hacia arriba, vemos el cortado por donde discurre el sendero de bajada

Observaciones

La primera parte de esta bonita excursión de las pasarelas es apta para todo el mundo, para hacerla en familia. La Vuelta al Mirador de Valloré es apta solo para los que tengan algo de experiencia en montaña y no sufra mucho vértigo. La presencia de sirgas y grapas facilitan la subida y bajada del Mirador, pero la senda es aérea y hay tramos que requieren cuidado.

Para finalizar, si vienes a Montoro, no te puedes perder, visitar los espectaculares órganos de Montoro, un singular capricho geológico de más de 200 metros de altura que podrás admirar desde la carretera que enlaza Ejulve y Villarluengo.

Y como siempre, para una buena experiencia en la montaña, os recomendamos la web de la FAM, Montaña Segura.


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